lunes, 12 de junio de 2017

Batallas



Hay días y momentos en los que me escucho hablar y sentir, tal vez, frustración por lo que perdí, dolor por las heridas y la estupidez de invertir energía en batallas de las que sólo a ratos uno pretende ganar la razón. 
Y no hay razón que merezca el honor de pisotear la esencia que nos convierte en humanos. No hay razón tan poderosa que merezca el precio de dejar de reconocernos válidos simplemente por lo que somos, sabiendo que siendo, nunca seremos ni mejor ni peor que nadie. Sólo piezas insustituibles del puzzle, cada uno con su misión, son su diseño, con su forma irrepetible de entender y amar la totalidad de eso que llamamos Vida.
Y así, cada vez, hay más días y momentos en los que puedo disfrutar de lo que gané, del maravilloso regalo de sentirnos vulnerables y de despertar una nueva mirada que me permite celebrar la magia de todo lo que soy y de todo lo que me rodea en este instante.
Agradecida de poder amar, cuidar y respetar, la integridad, la verdad, el cariño, la autenticidad y el corazón de las personas con las que comparto camino. Agradecida de que esas personas amen, cuiden y respeten, de igual forma que yo estoy aprendiendo a hacer, lo que soy más allá de lo que hago, sin juicios y sin prisas.
Este instante es un GRACIAS a esas personas, es un GRACIAS a la Vida y sus curiosos, caprichosos y bellos diseños, y es un GRACIAS  a todo lo que perdí... porque sólo cuando uno aprende a perder, comienza a estar preparado para saber ganar.



sábado, 21 de enero de 2017

Azul Salvaje

Aprendimos a vivir con charcos en las botas y el sol en la mirada, arco iris de color pintando una calle en blanco y negro, encontrando paraísos en callejones aparentemente sin salida.

Brindemos por la luz de las noches estrelladas, sigamos soñando grande y caminando despacio, al ritmo de un latido que nos pertenece.

Reconozco tu dolor transformado en alegría, en poesías cotidianas y gestos que devuelven un espejo en que mirarse y traspasar fronteras para descubrirnos libres de abrazar lo que aceptamos amar sin condiciones.

El ruido va cayendo en el silencio del que emergen las verdades y me encuentro celebrando, recordando el punto exacto que nos une y lo inunda todo de azul salvaje.

Me reconforta mirar sin miedo lo que somos, más allá de roles y expectativas y descubrir que la sonrisa y el abrazo se tornan más profundos.

Que no estamos solos, que el tiempo no para y sí, "mira hacia el cielo, baja la guardia, que pase la tormenta...", sigue camino, enlaza señales, siente la calma y cuando lo necesites date la vuelta, nos seguiremos encontrando al otro lado de nosotros mismos. 


sábado, 10 de diciembre de 2016

Sin patria, sin bandera y sin dueño


Rebelde redimida, aparta el miedo escrito en tus venas, sueña grande, vive libre, corre hasta que tu alma te detenga. Respira hondo, baila lento, grita alto, susurra dentro.
Que tu tope sea la tierra que tu raíz penetre el cielo. Escribe sin filtro, ama sin tiempo, escuha el latido que trae lo vivo y el mundo naciendo.
Guerrillera sin armas, mujer sin complejo, libera el sistema del que es cómplice tu cuerpo. Reza el instinto, blasfema el surco donde siembran tus cadenas, rompe tu espejo.
Eres más de lo que crees, eres menos que tus versos. Radical en lo que anhelas, directora del teatro que expresan tus retos.
Te quedaste sin palabras cuando llegaste imponiendo, bienvenido sea entonces todo lo que trae silencio.
Desde las cenizas resurge el respeto que te tengo, floreciendo al encontrarme cara a cara lo que siento.
Sin sentido, doy sentido a lo que me va fluyendo, completando pieza a pieza el puzzle  de lo más pequeño.
Perdonen las molestias que trae a veces nuestro encuentro, pero no conozco otra manera de sanar el desconsuelo y la alegría de caminar por esta Tierra, sin patria, sin bandera y sin dueño.

martes, 6 de diciembre de 2016

Mujer lunar

HOY SOY ESTO... MAÑANA YA VEREMOS



A veces... CAOS

"Reina y señora del caos que me habita..." Rebeca Lane



A veces dulce, a veces una tormenta que truena sin sombra. A veces salvaje, a veces pieza del sistema que limita, a veces SOY y a veces juego a no conocerme. A veces me asusto y el miedo me frena, a veces ese mismo miedo me regala rebeldía...

A veces te rechazo aunque siempre te amo. A veces me duele, a veces me como el mundo sin temor a que me indigeste. A veces sueño y a veces me despierto y me quedo tranquila con el corazón abierto y descubro pocas legañas para tantos sueños. 

A veces me seco y a veces me inundo regando mi esencia. A veces de vuelta, a veces sorprendida. A veces fluyo y me dejo llevar y otras veces echo el freno y no permito que nada ni nadie me mueva. A veces disfruto de la ilusión del control y otras me ahogo en espejismos.

A veces protesto y a veces simplemente agradezco la vida que me habita, que me descubre y que me transforma. A veces mentirosa, a veces verdadera incluso en la mentira. A veces me escondo, a veces me desnudo. A veces diseño, a veces me destruyo, me invento y pongo nuevos colores en este lienzo.

A veces, sólo a veces... invierno en el verano y primavera en cualquier invierno.

sábado, 12 de marzo de 2016

Golpe de conciencia


Y de pronto... Adios "estupidez", bienvenido "golpe de conciencia".
Admiro a esas mujeres y a esos hombres (bueno, la mayoría de las veces son mujeres) que se adentran a la verdad profunda que se aloja en nuestro interior, esperando a ser descubierta. Admiro el valor que muestran para mirar el dolor de frente y hacer algo sanador, loco-coherente, necesario... no sólo para ellas, sino para cada ser humano, cada ser vivo, incluida la propia Tierra.
Ya escribí demasiadas veces estas palabras, y aún así me faltó el valor una y mil veces para no olvidarlas...
Demasiado dolor, demasiado sufrimiento absurdo en este mundo para seguir viviendo el día a día sin otorgarnos consuelo. Nuestra única obligación es seguir nutriendo la vida que nos fue entregada, y si de nutrir se trata, no cualquier alimento vale.

A veces, las palabras nos acercan a la esencia.


video

martes, 19 de enero de 2016

Elijo

Elijo pasión, e-moción, AMOR con mayúsculas y amor con minúsculas, amar y ser amada, profundamente, en cada célula del cuerpo, en cada mm de piel, en cada rincón del alma, peinada y despeinada, vestida y desnuda, en los días soleados y también en los fríos y ajenos días de invierno, en la mejor versión de mi misma y también en la más rutinaria, en la que duda, en la que llega cansada a casa buscando cobijo y rearmar el puzzle aún a sabiendas de que faltarán piezas.
Elijo aventura en paraísos abiertos, en tierras desconocidas y también en los paisajes de todos los días, en los amigos de siempre, en el bar de la calle de al lado, cocinando el plato que nunca probé y por supuesto de en los espaguetis de ayer y de todos los días.
Elijo creatividad en las páginas en blanco y en cuadernos ya escritos, en el nuevo amanecer en la cama que compramos hace dos años... elijo el alfa y el omega, el pastel con guinda incluida, la nieve y el sudor, el olvido y la memoria, el ayer y el mañana, elijo el hoy en su totalidad, intensamente, con placer, con paz, con cariño y alegría.
Elijo esto, porque somos libres de elegir y elijo no conformarme con menos